Conexión clandestina en Comodoro: detienen a un hombre arriba de una escalera en pleno intento de enganche y descubren que tenía pedido de captura.
La madrugada en Comodoro siempre tiene un toque impredecible, pero lo del jueves arrancó con nivel de sketch. A eso de la 01:20, personal de la Comisaría Seccional Séptima venía patrullando por calle Los Perales, bien tranquilos, cuando en la intersección con Miroglio ven algo que hace frenar hasta al más curtido: un hombre arriba de una escalera, apoyadísima contra un poste de alumbrado público, metiéndole mano a los cables como si estuviera cambiando una lamparita en su casa.
Y no, no era un electricista municipal ni alguien con credencial en mano. Era una conexión clandestina en vivo y en directo, más explícita que tutorial de YouTube. El masculino —identificado como A.N.G., de 47 años— estaba en pleno modo “colgado”, sin metáfora.
Un enganche trucho y una captura vigente
Los policías bajaron al hombre y procedieron a la aprehensión. Hasta ahí, una noche normal en Comodoro: enganche ilegal, escalera, herramientas, y la clásica creatividad patagónica para esquivar tarifas. Pero viene el plot twist: al chequear datos, el sujeto tenía pedido de captura vigente.
Ahí la historia pasa de “delito menor” a “che, esto se puso interesante”.
La barra que salió a defenderlo
Porque si algo nos regala Comodoro, son momentos dignos de miniserie. Mientras el personal policial estaba en pleno procedimiento, entre cinco y siete hombres salieron desde una vivienda cercana, con toda la actitud de quienes están más para “rescatar al amigo” que para charlar.
La intención era clarita: evitar la aprehensión del autor. Los uniformados, viendo que el ambiente se cargaba más rápido que el viento en zona alta, tomaron la decisión sensata: se retiraron del lugar con los elementos secuestrados, y el detenido, rumbo a la dependencia.
A veces, sobrevivir la noche también es parte del protocolo.

Los secuestros del operativo
Si algo no puede faltar en estas historias, es el listado de objetos que hacen pensar: “¿qué esperaban que hiciera con todo eso? ¿Una instalacion eléctrica completa?”
Los secuestros incluyeron:
2 escaleras de aluminio (sí, dos; porque para colgarse con estilo mejor tener repuesto).
3 trozos de cuerda.
2 llaves de mano.
1 par de guantes (la seguridad ante todo, incluso en la ilegalidad).
1 cinta aislante (el clásico de los clásicos).
Un kit bastante completo, digno de “Electricista nivel: tutorial clandestino”.
Los vecinos y el detrás de escena
Aunque el parte policial no lo diga, cualquiera que viva en Comodoro puede imaginar la escena: un poste, una escalera, un grupo mirando desde lejos, y la típica charla interna de “¿lo está haciendo en serio?” mezclada con la eterna teoría conspirativa de que en esta ciudad todo el mundo conoce a alguien que sabe “cómo engancharse sin quemarte”.
Pero esta vez no fue una gambeta más al contador eléctrico: fue una detención con captura vigente y un intento de rescate barrial que no prosperó.

