En Comodoro Rivadavia pasan cosas: viento, cortes de agua, filas eternas… y ladrones que subestiman la tecnología como si siguiéramos en 2005. Esta vez, el protagonista fue un joven que decidió meter mano en un Toyota Corolla estacionado en la intersección de avenida Kennedy y calle Olavarría, creyendo que la jugada le iba a salir redonda. Spoiler: no.
La historia arranca cuando el dueño del vehículo vuelve y ve a un joven retirarse del interior de su auto como si nada. Ni ventanas rotas, ni forcejeos, ni nada digno de una película de acción: simplemente abrió, agarró una mochila negra y se fue caminando. Un robo tan silencioso que ni el viento lo escuchó.
Pero lo mejor está por venir. Mientras huía, el sospechoso decidió sacarse de encima la mochila, quizá pensando que así perdía “peso” para correr más rápido. Lástima que, antes de tirarla, ya había tomado lo único realmente valioso: un iPhone 15 negro, el tipo de celular que tiene más seguridad que un banco y más rastreo que el auto de Fast & Furious.
Persecución versión Comodoro
Lejos de quedarse quieto, el damnificado se puso en modo detective y siguió al ladrón a pie. Pero esta vez, el héroe no fue la fuerza física ni el sprint tipo atleta: fue el GPS del iPhone, que marcaba la ubicación en tiempo real desde otro dispositivo. Tecnología 1 – Delincuencia 0.
Mientras tanto, un móvil policial que patrullaba la zona recibió la alerta. El dueño del vehículo informó el trayecto de huida, la ubicación exacta que mostraba el rastreo y la descripción del sospechoso. Todo servido en bandeja para un final express.
Robo de celular en Comodoro: así lo atraparon
Con la info proporcionada y el GPS trabajando mejor que Google Maps, los efectivos localizaron al joven a pocas cuadras. Nada de persecución cinematográfica, nada de saltos entre techos: el sospechoso fue encontrado en la vía pública, tranquilo, probablemente creyendo que había zafado.
Pero no: en su poder estaba el iPhone 15 robado, funcionando, rastreado y listo para volver a su dueño. El operativo fue tan rápido que si pestañeabas te lo perdías.
El delincuente fue detenido en el acto y trasladado para las actuaciones correspondientes. Fin del show.

