Cada vez más argentinos sienten que la clase media se achica. Dos de cada tres ya se ven “al límite” o directamente afuera, según enorme recientemente publicado.
¿Quién no escuchó eso de “antes se vivía mejor”? Bueno, parece que ahora tiene respaldo estadístico. Según un estudio de Pensar Lab, 4 de cada 10 argentinos creen que están peor que sus padres, y la mayoría siente que la clase media se achica a paso firme.
El 55% dice que la clase media está en retroceso, mientras que solo dos de cada diez creen que crece. Y cuando se trata de ubicarse, dos tercios ya se ven en el último escalón o directamente caídos del club: 34% se define como “clase media baja” y otro 34% como “clase baja alta”.
Eso sí: lo último que se suelta es la prepaga (28%). El informe dice que la clase media no busca tanto “consumir”, sino sentirse segura, mantener esa sensación de “estar más o menos” que la hace sobrevivir en el limbo económico argentino.
“Lo que compra la clase media —dice el estudio— es seguridad”. En criollo: pagar lo justo, vivir tranquilo y que no le rompan mucho las pelotas.

