Nuevo tirón de orejas judicial para el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), pero con límites. La Cámara de Apelaciones de La Plata ordenó que la obra social cubra el 100% del tratamiento de vitrificación de óvulos, aunque le dejó bien claro que el costo de guardarlos corre por cuenta de la paciente.
El fallo —que ya da que hablar en el sistema de salud— se basa en el caso de una mujer de 33 años con baja reserva ovárica que pidió congelar sus óvulos como parte de un “proyecto de maternidad futura”.
Para los jueces, el procedimiento en sí entra dentro del derecho a preservar la fertilidad. Pero una vez que los óvulos están congelados, mantenerlos almacenados “depende de la voluntad de la paciente” y no puede seguir siendo financiado por la obra social.
“El mantenimiento de la reserva de ovocitos debe quedar a cargo de la amparista”, dice el fallo.
Eso sí, no todos estuvieron de acuerdo. El juez De Santis votó en contra y dijo que el amparo ni siquiera debía aceptarse, porque todo el planteo se basa en algo que “todavía no ocurrió”.

