El gremio de pilotos llevará a cabo asambleas en el Aeroparque, en la Ciudad de Buenos Aires, entre las 6 y las 10 de la mañana. Aunque técnicamente no es un paro total, realizar estas reuniones en una franja horaria clave para las salidas y arribos generará importantes demoras y posibles cancelaciones de vuelos. El impacto será significativo, sobre todo en los vuelos de cabotaje que operan desde allí.
¿Por qué protestan?
La medida de fuerza llega tras el fracaso de las negociaciones con Aerolíneas Argentinas y el Gobierno. Desde APLA, la bronca es clara: la empresa «mantuvo una postura intransigente, sin dar respuesta a los reclamos» que el sindicato viene sosteniendo. Sus quejas se centran en tres puntos principales:
- Salarios: Reclamos por aumentos que compensen la inflación.
- Dotación: Cuestionamientos sobre la cantidad de personal.
- Condiciones Convencionales: Denuncian «incumplimientos sistemáticos» del convenio colectivo.
Además, los pilotos están en alerta por el proceso de desregulación del sector aerocomercial impulsado por el Gobierno, viéndolo como una amenaza directa a la estabilidad de sus condiciones laborales.
El antecedente de la protesta
Esta es la segunda protesta de APLA. El pasado jueves 9, antes del fin de semana largo, una acción similar generó demoras en 95 vuelos y afectó a más de 12.200 pasajeros. Se espera que esta nueva jornada tenga un impacto similar o incluso mayor, dada la sensibilidad de la fecha, justo al inicio del fin de semana en que se vota.
En un contexto de tensión creciente, los viajeros deberán estar atentos a los comunicados de sus aerolíneas, ya que cualquier alteración en Aeroparque suele generar un efecto dominó en el resto de los aeropuertos del país.

