El accidente ocurrió a primera hora de este sábado cerca del acceso a la Estancia «El Talar». El barro y el mal estado del suelo por las lluvias le jugaron una mala pasada al chofer, que debió pedir auxilio urgente.
Un gran susto se pegó el conductor de un camión de caudales o correspondencia de la empresa OCA durante la mañana de este sábado, luego de despistar a un costado de la Ruta Nacional Nº 3 y quedar en una posición sumamente inestable, con un peligro inminente de vuelco.
El hecho se registró pasadas las 08:00 de la mañana, cuando el chofer, un hombre de 45 años, se comunicó con el Centro de Monitoreo para alertar sobre la situación. Según su propio relato, se encontraba en el ingreso norte a la ciudad, a unos 20 metros del acceso a la conocida Estancia «El Talar», cuando el pesado rodado —un camión marca Iveco— mordió la banquina y perdió el control.
El barro, el principal enemigo
Al llegar al lugar del siniestro, el personal policial de la Comisaría de Próspero Palazzo constató que el vehículo había quedado peligrosamente inclinado. La causa principal del despiste fue el pésimo estado de la banquina, la cual se encontraba totalmente blanda y afectada por el barro acumulado tras las recientes precipitaciones que azotaron a la región.
Ante el panorama, los efectivos dieron intervención inmediata a la Gendarmería Nacional para coordinar el operativo de asistencia en plena ruta.

Sin máquinas disponibles para el rescate
A pesar de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad por remover el camión lo antes posible, la asistencia se complicó con el correr de las horas. Tanto la policía como Gendarmería solicitaron apoyo urgente de maquinaria pesada a distintos organismos locales y a Defensa Civil, pero la respuesta fue negativa: ninguna entidad disponía de unidades operativas para hacerse presentes en ese momento.
Hacia el final de la mañana, personal de la Gendarmería Nacional permanecía apostado de manera preventiva en el lugar del hecho, custodiando la zona e iniciando gestiones directas ante Vialidad Nacional para conseguir, de una vez por todas, las máquinas necesarias para rescatar el camión y liberar la banquina de forma segura.

