Hubo denuncias por peleas, descontrol y menores pasados de copas en un quincho. La fiesta prometía ser un cumple de 15, pero terminó con la muni metiendo mano, menores demorados y desalojo total.
La madrugada de este sábado no terminó de la mejor manera en Kilómetro 8. Lo que pintaba para ser una noche de pura joda y diversión en un quincho de la calle Código 2383, terminó convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza tras una masiva intervención policial y municipal por una presunta fiesta clandestina.
Todo saltó cerca de las 3:45 de la mañana, cuando un llamado anónimo alertó a la comisaría sobre una fuerte pelea que se estaba armando en el lugar. Al toque, los patrulleros llegaron a la dirección y se encontraron con un panorama agitado: un montón de jóvenes saliendo en estampida y dispersándose por el barrio apenas vieron las balizas de los móviles.
Peleas en el interior y entrada paga
Cuando los efectivos lograron entrar a controlar la situación, confirmaron que en el lugar —un salón tipo quincho— quedaban unas 50 personas, de las cuales cerca de 30 eran menores de edad. Aunque la organizadora del evento intentó justificar la movida asegurando que se trataba de un simple «cumpleaños de 15», los presentes habrían abonado una entrada para poder ingresar.
La tensión aumentó cuando el personal policial tuvo que demorar preventivamente a dos adolescentes de 15 y 16 años. Ambas presentaban un evidente aliento etílico y manifestaron ante las autoridades haber sido agredidas físicamente adentro del salón en medio de los disturbios. Por su seguridad, fueron trasladadas de inmediato a la sede policial.
Operativo conjunto y clausura
El procedimiento fue tan grande que requirió la presencia del Jefe de Dependencia y la colaboración de los equipos de las comisarías de General Mosconi y Palazzo para evitar que la situación pasara a mayores.
También se sumó al lugar el personal de Habilitaciones Municipales, quienes labraron un acta de constatación por las irregularidades del evento. Esta denuncia será elevada directamente al Tribunal de Faltas para que aplique las sanciones correspondientes al domicilio.
Tras dar intervención a la Asesoría de Familia, Menores e Incapaces, las dos chicas demoradas fueron entregadas sanas y salvas a sus respectivos tutores legales. El resto de los menores que se encontraban en el lugar fueron identificados y retirados por sus padres, dejando el quincho completamente vacío, a oscuras y cerrado antes del amanecer.

