Chubut metió presencia en una muestra nacional en Buenos Aires y no pasó desapercibido. Dos artesanos de la provincia fueron seleccionados para exhibir sus obras en cuero en el Palacio Libertad. Sí, del sur al centro de la escena cultural, con piezas que mezclan tradición y técnica. Spoiler: no es souvenir, es arte del bueno.
Mientras muchos piensan en el sur como viento, petróleo y rutas largas, hay otra historia que también se está contando. Y esta vez no viene en formato crudo ni exportación: viene en cuero, trenzado a mano y con identidad bien patagónica.
Los artesanos de Chubut llegaron a una de las vitrinas culturales más importantes del país: la muestra “Argentina, donde el paisaje se vuelve cuero”, que se realiza en el Palacio Libertad, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Talento chubutense en una vidriera nacional
No es una feria más ni un paseo improvisado. Esta exhibición reúne 90 obras de 45 artesanos de todo el país. Es decir, estar ahí no es cuestión de anotarse y listo. Hay selección, hay criterio, hay nivel.
Y en ese filtro quedaron dos representantes de Chubut:
- Eduardo Roger Brunt, de Gaiman, con un cuchillo criollo tejido en tientos
- Rodrigo Román Rocha, de Gualjaina, con un rebenque de argolla tejido
Dos piezas, dos estilos, pero un mismo hilo conductor: la soguería como lenguaje.
Ambos trabajos fueron elegidos por su calidad técnica y por el respeto a las tradiciones. O sea, no es solo “qué lindo”, es saber hacer. De esos oficios que no se aprenden en tutorial de YouTube.
De la Patagonia al Palacio Libertad
La muestra puede visitarse hasta el 2 de agosto, de miércoles a domingo, de 14 a 20 horas, con entrada libre y gratuita. Un dato no menor en tiempos donde todo suma al gasto.
El evento está organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación a través del programa Mercado de Artesanías Argentinas, y cuenta con una curaduría a cargo de Segundo Deferrari, un nombre pesado dentro del mundo artesanal.
La propuesta no se queda en lo visual. Hay recorrido, hay concepto. La idea es mostrar cómo el cuero —material clásico de la cultura argentina— se transforma en identidad.
Y ahí es donde los artesanos de Chubut pisan fuerte.
Tradición + innovación: la fórmula que funciona
La muestra no es un museo estático. Combina técnicas tradicionales con diseños innovadores. Es decir, no se trata de copiar el pasado, sino de reinterpretarlo.

Hay soguería, talabartería y marroquinería. Todo en clave contemporánea, pero sin perder la raíz.
Muchas de las piezas, además, están disponibles para la venta. O sea, no solo mirás: también podés llevarte un pedazo de esa historia a casa (si el bolsillo acompaña, claro).
En ese contexto, el trabajo de los chubutenses no desentona. Al contrario, se integra como parte de una narrativa federal donde cada región aporta lo suyo.
Artesanos de Chubut y el valor de lo hecho a mano
Desde la Subsecretaría de Cultura del Chubut destacaron la importancia de estar presentes en estos espacios. Y tiene sentido.
No es solo una cuestión de visibilidad. Es economía, es cultura, es identidad. Porque cada pieza no es solo un objeto. Es tiempo, técnica y territorio.
En una época donde todo es rápido, industrial y descartable, el trabajo artesanal juega otro partido. Uno más lento, más preciso, más humano.
Y eso, en una vidriera nacional, pesa.
Más que una muestra: circulación y oportunidades
“Argentina, donde el paisaje se vuelve cuero” también tiene otro objetivo: fortalecer la circulación y comercialización de las artesanías.
Es la primera muestra que se produce en colaboración con espacios inscriptos en el Registro Argentino de Mercados Artesanales. Traducido: conectar directamente a los artesanos con el público.
Sin intermediarios innecesarios. Sin perder el valor del trabajo. Para los artesanos de Chubut, esto significa abrir puertas. Mostrar lo que hacen, generar contactos y, sobre todo, posicionar su trabajo en el mapa nacional.
