El Dr. Roberto Castillo apuntó duramente contra el magistrado que firmó la restitución del menor y adelantó que pedirá cadena perpetua para la madre y el padrastro por homicidio agravado con alevosía.
En una jornada de alta carga emocional y con una marcha programada en las puertas de la fiscalía, el Dr. Roberto Castillo, representante legal del padre de Ángel, brindó declaraciones que sacudieron los cimientos del sistema judicial local. Tras confirmarse la detención de la madre biológica y su pareja, el letrado aseguró que la querella buscará la pena máxima para ambos, a quienes calificó directamente como «asesinos».
Castillo confirmó que ya accedió al informe forense, el cual revela un cuadro de violencia sistemática. Según la teoría del caso que sostiene la querella, Michael Almirón habría sido el autor de las lesiones directas, mientras que la madre es considerada coautora penalmente responsable bajo la figura de comisión por omisión. «Tienen que esperar el juicio privados de la libertad y recibir una cadena perpetua», sentenció el abogado.
La firma que cambió el destino de Ángel
El punto más crítico de la acusación de Castillo no se limitó a los autores materiales, sino que apuntó hacia el Juzgado de Familia. El abogado denunció que la justicia fue «corrompida» por una estrategia de falsas denuncias que permitió a la progenitora desplazar a Lorena, la mujer que crió al niño y a quien el menor reconocía como su verdadera madre.
«El problema es que la justicia está contaminada por la política. Nosotros armamos un cuadro de situación donde decimos que, si el Juez no fuera Juez, sería un partícipe necesario de este delito, porque sin esa firma Ángel estaría entre nosotros», afirmó Castillo con dureza.
Un niño que «dejó de dibujar»
Para graficar el calvario que vivió el menor en sus últimas semanas de vida, el abogado citó informes del jardín de infantes. Según los testimonios de las docentes, Ángel pasó de ser un niño alegre y puntual a mostrarse «triste e irascible» desde que comenzó el régimen de cuidado exclusivo con su madre biológica. Inmediatamente antes del desenlace fatal, el pequeño incluso había dejado de realizar sus actividades favoritas, como el dibujo.
«A Ángel lo aislaron de su familia y lo dejaron con estos criminales que le quitaron la vida», concluyó Castillo. Mientras se espera la audiencia de control de detención para este martes, la querella evalúa avanzar con un jury de enjuiciamiento contra el magistrado responsable de la restitución, bajo la premisa de que existieron negligencias graves que ignoraron el bienestar del menor frente a los sesgos del sistema.

