Alrededor de las 02:30 horas, personal de la Comisaría Cuarta que realizaba tareas de identificación de personas y vehículos divisó una maniobra que encendió las alarmas: un BMW modelo 330i circulaba con las luces completamente apagadas.
Al detener la marcha del rodado de alta gama, los efectivos se encontraron con un escenario de irregularidades múltiples. La conductora, al ser requerida por la documentación obligatoria para circular, manifestó no poseer licencia de conducir, cédula de identificación del automotor ni el seguro obligatorio.
Alcoholemia positiva y retención
Más allá de la falta de papeles, el comportamiento y la forma de expresarse de la mujer hicieron sospechar a los agentes que no se encontraba en condiciones óptimas para estar al volante. Ante la presunción de una intoxicación etílica, se solicitó la intervención inmediata de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV).
Una vez en el lugar, el personal de la división procedió a realizar el test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado de 1,36 g/l de alcohol en sangre. Cabe recordar que en toda la provincia rige la Ley de Alcohol Cero, por lo que el registro obtenido representa una falta gravísima a la normativa vigente.
Vehículo al corralón
Ante el combo de infracciones —conducción bajo efectos del alcohol, falta de luces y carencia total de documentación—, el personal policial procedió al secuestro preventivo del vehículo. El BMW fue trasladado por la grúa municipal y quedó a disposición del Tribunal de Faltas.
Este operativo forma parte de las recorridas preventivas que se intensifican durante los fines de semana en las distintas jurisdicciones de la ciudad para reducir la siniestralidad vial.

