El lunes 23 de febrero, alrededor de las 6 de la mañana, Ulises Olima, de 21 años, iba en moto con un acompañante cuando fue interceptado por atacantes armados en el barrio 2 de abril de Caleta Olivia, en Santa Cruz. Hubo disparos. El joven recibió al menos un impacto, avanzó unos metros y cayó sobre la calle.
El personal policial y médicos del Hospital Zonal “Padre Pedro Tardivo” intentaron asistirlo, pero ya no había nada que hacer.
Dato que suma tensión a la causa: Olima también llevaba un arma calibre 9 milímetros. Esa pistola fue secuestrada y ahora forma parte de las pericias del Gabinete Criminalístico. La Justicia investiga si fue un ataque directo, un ajuste de cuentas o un intercambio de disparos. Nada está cerrado.
UN DETENIDO
Este martes, cerca de las 09:30 de la mañana, Luis Pintos se entregó de forma voluntaria ante la oficina del Ministerio de Seguridad en Caleta Olivia. Quedó inmediatamente detenido por el crimen de Ulises Olima.
Sí, cayó solo. O mejor dicho, acompañado por su abogado. Según trascendió, el Servicio Penitenciario lo trasladaría en las próximas horas a otra localidad de Santa Cruz “por razones de seguridad”. Traducido: quieren evitar cualquier chispa en Caleta.
📱 “Me quieren ensuciar”: el posteo que quedó en la causa
Antes de entregarse, Pintos publicó un mensaje en sus redes sociales:
“Me quieren ensuciar”.
El posteo ya fue incorporado al expediente y peritos analizan su actividad digital. En tiempos donde todo queda guardado en la nube, cada historia, cada mensaje, cada movimiento cuenta.
⚖️ Nueva etapa en la investigación
La causa está en manos del Juzgado de Instrucción Penal N° 2 y ahora entra en una fase clave: con el principal sospechoso detenido, la Justicia deberá definir responsabilidades y determinar si hubo más personas involucradas.
Mientras tanto, el barrio 2 de Abril sigue atento. Porque cuando la violencia pega tan cerca, no es solo una noticia: es un golpe directo a la comunidad.
Y esto, claramente, todavía no terminó.
Fuente: La Opinión Austral

