Valeria Schwab, vecina de Comodoro Rivadavia, fue asesinada el pasado 13 de enero en inmediaciones de la Ruta 3, a la altura del Cerro Chenque, generando gran conmoción en la comunidad. Se identificó a un único agresor que posteriormente se quitó la vida. Sin embargo, su familia cree que más personas participaron del crimen.
Pero en las últimas horas , se sumó un nuevo capítulo en el caso: amenazas y mensajes violentos contra su hermana.
Jessica Schwab, contó – en diálogo con ABC Diario – que está recibiendo intimidaciones en redes sociales. “Estoy recibiendo mensajes violentos que no aportan nada y vuelven a lastimarnos, porque ya perdimos demasiado, que es lo más importante, que era mi hermana”, expresó.
También respondió a quienes la acusan de buscar un rédito político. Fue directa: “Aunque borren los comentarios tras difamarme, la prueba ya va a estar en manos de la Justicia. Borrar un posteo no elimina la responsabilidad penal”.

Jessica aclaró que no conoce personalmente a quienes la atacan, pero advirtió que irá hasta las últimas consecuencias. “La Justicia debe ser ciega, no importa quién sea pariente de quién. Una difamación es un delito”, sostuvo.
En medio del dolor, dejó en claro cuál es su postura: “No soy fiscal ni jueza, soy hermana. Siento que todavía hay aspectos que no están completamente esclarecidos y pido que no se descarte ninguna hipótesis”.
Sobre el ADN, respondió a las declaraciones oficiales que indican que el único perfil genético hallado corresponde al femicida identificado: “Que haya un solo ADN no significa que no hayan participado otras personas. Hay videos y otras pruebas que deben analizarse”.
Además, recordó que en Comodoro existe una brigada especializada en ciberdelito y lanzó una advertencia para quienes agreden desde el anonimato: detrás de cada teclado hay una identidad que puede rastrearse.
En un caso que ya golpeó fuerte a la ciudad, la familia insiste en algo básico pero potente: que la investigación avance sin atajos y que la Justicia haga su trabajo.

