Los vecinos de Médanos elevaron nuevamente su voz ante una situación que, aseguran, ya no admite más demoras. La falta de información técnica completa sobre la situación del cerro mantiene al barrio en un estado de alerta permanente y con más preguntas que respuestas.
En diálogo con ABCdiario, manifestaron su preocupación por no contar aún con los datos crudos de los estudios realizados por la Universidad, pese a que ese acceso había sido comprometido tanto por el municipio como por las autoridades universitarias.
La sensación que transmiten es clara: están viviendo sobre un riesgo que no pueden dimensionar del todo.
Según explicaron, la semana pasada recibieron una presentación en formato PowerPoint elaborada por la Universidad. Esa instancia funcionó como una socialización preliminar, pero para los vecinos no equivale, ni de cerca, a un informe técnico final.
“El compromiso fue facilitarnos toda la información para que, si queríamos, pudiéramos hacer una lectura tercerizada. Hasta hoy no hemos tenido acceso a esos datos”, señalaron.
En criollo: resumen sí, detalles no. Y cuando se trata de riesgos geológicos, los detalles importan.
El tiempo académico no coincide con la urgencia barrial
Uno de los puntos más críticos del reclamo es el factor tiempo. Los vecinos dejaron en claro que no pueden esperar los plazos habituales de la publicación científica, que —según indicaron— pueden extenderse más de un año.
Para quienes viven en Médanos, ese calendario no aplica. El riesgo no se publica en revistas académicas: se vive todos los días.
La exigencia es concreta: acceso inmediato a la información completa, para poder evaluarla incluso con asesoramiento externo si así lo consideran necesario.
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Gestión de riesgo: el reclamo central
Más allá de los informes, los vecinos insisten en que es urgente avanzar en un plan de gestión de riesgo. No como promesa futura ni como estudio en evaluación, sino como una herramienta concreta para prevenir escenarios graves.
“Tenemos que aplicar un plan de gestión de riesgo. No podemos esperar a que pase algo grave”, manifestaron.
La frase se repite en cada reclamo y resume el miedo de fondo: que la reacción llegue después del desastre.
Yatasa recorrió la zona, pero sin definiciones públicas
Los vecinos también confirmaron que técnicos de la empresa Yatasa recorrieron el barrio. Según indicaron, la firma se comprometió a elaborar un plan de emergencia, aunque hasta el momento no se difundieron precisiones oficiales sobre su contenido ni plazos.
Ese silencio vuelve a alimentar la desconfianza. Mientras se analiza la viabilidad de proyectos, aseguran, las familias siguen viviendo en un contexto de riesgo que no se termina de transparentar.
Evaluar mientras se habita no tranquiliza a nadie.
Falta de gas: otro problema que suma angustia
A la incertidumbre por el cerro se suma otro reclamo concreto: la falta de gas en varias viviendas del barrio. Si bien algunas necesidades se cubren con artefactos eléctricos, los vecinos aseguran que la situación no está resuelta.
La ausencia de respuestas claras sobre este tema también impacta en lo cotidiano, sobre todo en un contexto donde la seguridad y las condiciones de vida ya están tensionadas.
Cuando los problemas se acumulan, la angustia también.
Incertidumbre como estado permanente
“La falta de información genera una gran incertidumbre”, concluyeron los vecinos, insistiendo en la necesidad de definiciones urgentes por parte de las autoridades.
No piden certezas absolutas ni soluciones mágicas. Piden información, claridad y decisiones. Lo básico para poder vivir sin sentir que el suelo —literalmente— puede fallar en cualquier momento.

