La preocupación crece en Laprida. Este sábado desde las 14 horas, vecinos del barrio se reunieron con la comisión vecinal para poner sobre la mesa una serie de problemas vinculados a movimientos de suelo en los cerros cercanos, que ya estarían impactando en viviendas, calles y la infraestructura del sector.
El encuentro fue encabezado por el presidente de la vecinal, Ariel González, quien explicó que la reunión surgió a partir de un reclamo directo de los propios vecinos.
“Fue un pedido de los vecinos hacia la vecinal. La geografía del barrio genera inquietud y consideramos importante escucharlos”, señaló en declaraciones publicadas por El Comodorense.
Desmonte, camiones pesados y casas con grietas
Uno de los principales ejes del reclamo fue el desmonte de un cerro cercano a la cancha de veteranos, de donde se estaría extrayendo arcilla para fabricar ladrillos en Kilómetro 8. Según denunciaron vecinos del sector, estas tareas ya habrían provocado resquebrajaduras en paredes de viviendas linderas.
A esto se suma el tránsito constante de camiones de gran porte, cuyo peso estaría dañando el asfalto y generando vibraciones que afectan a las casas. “No es solo el cerro: los camiones pasan todo el día”, fue una de las quejas que se escucharon en la reunión.
El cerro Hermitte y el pedido de estudios geológicos
El segundo tema que encendió alarmas fue el movimiento del cerro Hermitte, que habría provocado daños en al menos dos viviendas ubicadas en la parte alta del barrio. Ante este escenario, los vecinos reclamaron al Municipio la realización urgente de estudios geológicos para evaluar el estado del terreno y prevenir situaciones de mayor riesgo.
Tres Botellas: el miedo a quedar aislados
La preocupación más fuerte apareció al hablar del cerro Tres Botellas. Vecinos de Laprida, junto a las vecinales de Valle C y Manantial Rosales, alertaron sobre posibles desmoronamientos, ya que en la zona se habrían registrado movimientos de suelo y desprendimientos de rocas.
“Tenemos cerros muy altos y viviendas de muchos años construidas ahí”, explicó González, quien remarcó un dato clave: esa zona es la única vía de ingreso y egreso del barrio.
“Si llega a pasar algo, quedaríamos aislados”, advirtió.
Desde la comisión vecinal aseguraron que seguirán elevando los reclamos ante las autoridades y acompañando a los vecinos en la búsqueda de respuestas. En Laprida, el mensaje es claro: no quieren esperar a que pase una tragedia para que alguien actúe.
Fuente: El Patagónico

