Una cena tranquila en un reconocido restaurante de El Calafate, en la provincia de Santa Cruz, terminó con la intervención de bomberos voluntarios, cuando una turista brasileña tuvo que ser asistida por bomberos y personal médico después de que su dedo quedara atrapado en la tapa de cerámica de una mochila de baño.
El episodio ocurrió este jueves en el restaurante “Morrison”, donde un empleado tuvo que llamar urgente al Departamento Zona Cuatro —Cuartel 8va— al ver que la comensal no podía sacar su dedo índice de una pieza de cerámica. Según contaron testigos, la mujer intentó manipular la tapa del sanitario y, por accidente, lo metió justo en una abertura del material. Resultado: hinchazón inmediata, dolor y cero chances de zafar por sus propios medios.
Los bomberos llegaron rápido e intentaron liberar el dedo ahí mismo, pero la inflamación complicaba todo. Para evitar una lesión mayor, decidieron trasladarla al Hospital SAMIC.
En el hospital, trabajaron en equipo: una médica y el personal de guardia le dieron medicación para desinflamar y, cuando el dedo estuvo más estable, los bomberos usaron un alicate especial para cortar con precisión quirúrgica el plástico que seguía atrapándola. Finalmente, lograron liberarla sin provocar daños mayores.
La turista terminó atendida y fuera de peligro, y la anécdota quedó para el álbum de historias raras que sólo el turismo patagónico sabe regalar. ¿La tapa del inodoro? Esa no sobrevivió.
Fuente: La opinión austral

