Lo que para la justicia parece ser el punto final de una investigación compleja, para la familia de Valeria Schwab es apenas el inicio de una nueva etapa de reclamos. Tras la conferencia de prensa brindada por la fiscal María Laura Blanco, donde se confirmó que los rastros genéticos hallados en la víctima coinciden con un hombre que se suicidó días después del crimen, el entorno de la mujer asesinada rompió el silencio con un mensaje cargado de escepticismo y dolor.
La prueba científica
La fiscalía informó este martes que los peritajes de ADN resultaron determinantes. Según el informe oficial, se halló el perfil genético de un hombre tanto debajo de las uñas como en la zona genital de Valeria. Este material coincide plenamente con el de un individuo que se quitó la vida tres días después del asesinato. Asimismo, el sospechoso fallecido presentaba restos biológicos de la víctima en sus propias manos, lo que para los investigadores cierra el vínculo físico entre ambos en la noche del 13 de enero.
«No fue una sola persona»
Sin embargo, la resolución técnica no trajo paz a los allegados. A través de una emotiva y firme carta publicada en redes sociales, la hermana de Valeria cuestionó la teoría de la «autoría única».
«Un ADN puede ser un dato, pero no es toda la verdad. No explica lo que falta ni responde a las preguntas que siguen abiertas», expresó, haciendo énfasis en la personalidad de Valeria, a quien describió como una mujer con gran fortaleza física y carácter.
Para la familia, la hipótesis de que un solo atacante pudiera haber reducido y asesinado a Valeria en los acantilados de la costanera no resulta verosímil. «Sé la fuerza que tenías, cómo te parabas en la vida. No eras alguien a quien una sola persona podía dominar sin resistencia», sentenció su hermana en el posteo.
Una promesa de lucha
El caso, que mantuvo en vilo a Comodoro Rivadavia durante casi un mes, parece entrar en una zona de conflicto entre la verdad procesal y la certeza familiar. Mientras la justicia se encamina a archivar la causa por la muerte del imputado, la familia Schwab asegura que no se conformará con «lo fácil».
«La verdad es justicia. Aunque me canse, aunque duela, voy a ir hasta donde tenga que ir», concluye el mensaje, dejando claro que el cierre administrativo del caso no significará el fin de su búsqueda de respuestas.

