El geriátrico, “El Jardín de mis abuelos”, ubicado en calle Portugal al 2000 en la localidad de La Matanza, en la provincia de Buenos Aires, fue intervenido en las últimas horas. Un total de siete adultos mayores fueron rescatados tras la dramática huida de un hombre de 78 años que logró escapar y denunciar golpes, hambre y abandono.
Según la denuncia, los residentes vivían en condiciones indignas. “Gritá todo lo que quieras que nadie te va a ayudar”, le habrían dicho a Juan José cuando intentó pedir auxilio. Pero esta vez, alguien sí escuchó.
El hombre saltó un cerco y llamó al 911. Su testimonio activó un operativo urgente. Cuando la Policía y personal de salud ingresaron, el panorama fue alarmante: seis mujeres estaban atadas a las camas, había suciedad extrema, colchones manchados —incluso con rastros de sangre— y signos evidentes de desnutrición.
La fiscal Andrea Palín intervino de inmediato y, con aval judicial, ordenó un allanamiento. Los siete adultos mayores fueron trasladados a otros centros asistenciales. Ahora se investiga a los empleados por presunto maltrato y abandono de persona, mientras intentan ubicar a los dueños del establecimiento.
También se analiza si el lugar contaba con habilitación y no se descarta su clausura definitiva. Aunque no había denuncias formales previas, sí existían fuertes críticas en redes sociales que advertían sobre malos tratos y abandono.
La causa sigue en curso. Mientras tanto, la fuga de Juan José fue clave para destapar lo que ocurría puertas adentro. Una historia que indigna y que pone en foco los controles sobre estos espacios.
Fuente. Infobae

