Comodoro despide a Diego Ezequiel Serón, el joven de 28 años que falleció el pasado 7 de enero y cuya muerte todavía está rodeada de preguntas sin responder. Este martes 20, a partir de las 22 horas, se lleva a cabo el velatorio en la Sala “C” de Av. Canadá, donde familiares, amigos y vecinos se acercan para acompañar a la familia en uno de los momentos más duros.
La inhumación de sus restos se realizará el miércoles 21 de enero a las 13 horas en el Cementerio Oeste de la ciudad.
Mientras el dolor atraviesa a todos, la investigación judicial sigue abierta. Así lo confirmó Juan Serón, el padre de Diego, quien explicó que todavía no recibió información oficial concluyente sobre lo ocurrido. “El caso pasó a la Policía de Investigaciones. Ya le hicieron la autopsia y ahora están recabando datos”, señaló.

Por ahora, no hay certezas. Las hipótesis están sobre la mesa y ninguna fue descartada: si hubo una muerte violenta, si fue asfixiado, si falleció en otro lugar o si fue trasladado posteriormente. El expediente avanza lento, como suele pasar, y la familia espera respuestas.
No hay acusaciones públicas ni gritos. Hay algo más pesado y profundo: la necesidad de verdad. “Después del dolor y el luto, lo que queda es saber qué pasó”, expresó Juan, con una calma que estremece más que cualquier enojo.
En medio de la tragedia, el padre de Diego se aferra a una certeza mínima pero poderosa: “Estoy tranquilo porque sé que hoy voy a poder darle sepultura a mi hijo. Sé que va a descansar en paz”.
Comodoro acompaña, abraza y espera. Porque el duelo necesita tiempo, pero la verdad, también.

