Sin vueltas y con micrófono abierto, Donald Trump anunció que Estados Unidos manejará quién puede explotar el petróleo de Venezuela. Las petroleras negocian con Washington, no con Caracas.
Donald Trump lo dijo sin rodeos y con tono de patrón de estancia: Estados Unidos decidirá qué petroleras pueden operar en Venezuela y será el intermediario exclusivo entre las empresas y el país caribeño.
“Ustedes negocian con nosotros, no con Venezuela”, lanzó el presidente estadounidense frente a ejecutivos de las mayores petroleras del mundo reunidos en la Casa Blanca. Según Trump, ahora tendrán “seguridad total”, algo que —admitió— antes no existía.
El objetivo es claro: bajar el precio del petróleo en EE.UU., aun cuando eso implique administrar a dedo quién entra y quién queda afuera del negocio venezolano. En la reunión hubo nombres pesados: Chevron, Exxon, Shell, Repsol, Halliburton, entre otros.
Venezuela, que supo ser potencia energética y hoy produce apenas el 1% del petróleo mundial, vuelve a estar en el centro del tablero geopolítico. Trump, que en su primer mandato asfixió al país con sanciones, ahora aplica una estrategia distinta: afloja algunas sanciones, pero se queda con el control.
El petróleo venezolano es pesado y difícil de refinar, por lo que Washington ya planea enviar crudo liviano para “mezclarlo”. Negocio, geopolítica y petróleo: todo junto, versión Trump 2.0
Fuente: Infobae

