El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió al modo “sin filtro” y dejó una frase que hizo ruido en todo el mundo: dijo que Irán podría ser “arrasado en una sola noche”… y que eso podría pasar “mañana mismo”.
Sí, así de directo.
El mandatario norteamericano metió presión para que haya un acuerdo y avisó que, si no pasa, podrían atacar infraestructura clave como centrales eléctricas y puentes.
Pero la cosa no quedó ahí.
También contó detalles de una misión militar que parece sacada de una película: un avión derribado, un tripulante escondido durante casi 48 horas en territorio enemigo y un rescate con más de 150 aeronaves.
Un despliegue gigante.
Y en medio de todo eso, apareció otro problema: una filtración.
Trump aseguró que alguien filtró información clave del operativo y complicó todo. ¿La respuesta? Fue a fondo: dijo que podrían ir contra el medio que publicó los datos y exigir que entregue al responsable… o enfrentar consecuencias legales.
Entre amenazas militares, operaciones extremas y cruces con la prensa, el escenario es claro: la tensión está al límite.
Fuente: NA

