En medio del conflicto con Irán, Donald Trump tiró una frase que no pasó desapercibida: quedarse con el petróleo del país asiático “es una opción”.
Lo dijo este jueves en una reunión de gabinete, sin dar demasiados detalles, pero dejando en claro que sobre la mesa hay alternativas bastante duras.
El mandatario incluso comparó la situación con Venezuela, donde aseguró que Estados Unidos terminó haciendo “buen negocio” con el petróleo.
Además, bajó el tono del impacto del conflicto al remarcar que su país tiene “de sobra” recursos energéticos y que no depende del estratégico estrecho de Ormuz.
Lejos de mostrarse apurado, Trump fue claro: no está desesperado por un acuerdo y la pelota, según él, la tienen los iraníes.
Fuente: NA

