Wilder Salazar, el comerciante de 40 años baleado el martes en su almacén en el barrio Cerro Solo, presenta muerte encefálica, según confirmaron fuentes oficiales a este medio.
El hombre había recibido un disparo en la cabeza luego de negarse a realizar un supuesto intercambio de efectivo por una transferencia virtual —una modalidad que huele a estafa desde la puerta del local—. Desde entonces permanecía internado en estado crítico.
Con el cuadro irreversible, la causa pasó formalmente a investigarse como homicidio y se convirtió en el tercer asesinato en lo que va de 2026 en Comodoro Rivadavia.
El ataque: de una “transferencia” dudosa a un disparo letal
Todo ocurrió el martes cerca de las 17:50. Dos jóvenes entraron al comercio y propusieron cambiar dinero en efectivo por una transferencia virtual. Salazar se negó. Desconfió. Y tenía motivos.
Según la investigación, los sospechosos se retiraron… pero volvieron una hora después. Esta vez no hubo charla ni negociación: uno de ellos sacó un arma y disparó. El tiro impactó en la cabeza del comerciante.
En la escena no se hallaron vainas servidas, lo que refuerza la hipótesis de que se habría utilizado un revólver.
Allanamiento y un menor en la mira
El viernes por la tarde, la Brigada de Investigaciones allanó la vivienda de un adolescente de 14 años señalado como presunto autor del disparo. En el procedimiento se secuestró un arma de fuego y prendas de vestir que ahora serán sometidas a peritajes.
También hay un adulto bajo investigación por su posible participación en el hecho. Hasta el momento no trascendieron imputaciones formales.
Una ciudad en alerta
El caso golpea fuerte por donde se lo mire: por la violencia, por la edad del presunto autor y por una modalidad delictiva que mezcla tecnología, engaño y armas.
Comodoro vuelve a preguntarse hasta cuándo. Mientras tanto, la Justicia avanza y la ciudad suma un nuevo nombre a una lista que nadie quiere que siga creciendo.

