La última reunión paritaria volvió a tensar el vínculo entre el Gobierno y los docentes. El Ejecutivo propuso elevar el aumento del 2,5% al 3%, lo que implicaría que el monto de referencia pase de $7.000 a $9.000 en el corto plazo.
Desde el sector cuestionaron con dureza la oferta y la calificaron como insuficiente.
“Sigue siendo una verdadera miseria”, expresaron, al señalar que el incremento no logra recomponer la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación.
El reclamo central apunta a discutir salarios que superen la canasta básica patagónica y avanzar en un plan de lucha provincial. Además, hubo críticas al cuarto intermedio dispuesto en la negociación, al que consideraron una postura conciliadora que otorga tiempo al Gobierno mientras “el salario docente se licúa”.

