Cuando el fuego avanza, las provincias hablaron en bloque. Tras días de reclamos y un fuerte acompañamiento de organizaciones, cámaras y referentes de distintos espacios, el Gobierno nacional acordó declarar la Emergencia Ígnea para enfrentar los incendios que arrasan la Patagonia.
La medida se instrumentará a través de un DNU y apunta a dar respuestas rápidas a una crisis que ya dejó miles de hectáreas quemadas, comunidades afectadas y brigadistas trabajando sin pausa en condiciones extremas.
El pedido fue impulsado de manera conjunta por las provincias patagónicas, que coincidieron en un diagnóstico común: el fuego no entiende de fronteras ni de colores políticos. Por eso, exigieron herramientas extraordinarias para reforzar recursos, logística y coordinación en el territorio.
Con la Emergencia Ígnea, se habilitan mecanismos especiales para acelerar decisiones, sumar recursos y mejorar la respuesta ante los focos activos, en un contexto climático que no da tregua.
Mientras el fuego sigue encendido, el mensaje desde el sur fue claro y llegó fuerte: la emergencia es ahora y necesita acción inmediata, no más demoras.

