Tarde movida en el Barrio Ceferino de Comodoro. Lo que parecía ser una jornada tranquila se interrumpió abruptamente cuando un taxista vio cómo un delincuente rompía el vidrio de su auto y huía con la recaudación. Pero la historia tuvo un plot twist policial.
El hecho ocurrió este domingo, cerca de las 16:40 horas, cuando personal de la Comisaría Seccional Cuarta realizaba tareas preventivas en la zona. Los agentes observaron a un hombre correr desesperadamente por calle Benito Lynch, seguido muy de cerca por un taxi Toyota Etios.
El conductor del taxi, la víctima del robo, rápidamente explicó la situación: el sujeto que huía había dañado el vidrio de la puerta del conductor de su vehículo (que estaba estacionado sin ocupantes) y se había llevado dos billeteras de cuero. El botín, aunque en billetes de baja denominación ($10, $20, $50 y $100), sumaba unos $5.000 pesos argentinos.
De inmediato, la policía inició una persecución a pie con apoyo de un móvil. El ladrón intentó esconderse detrás de un paredón, pensando que había eludido a la justicia, pero fue rápidamente interceptado por los oficiales.
Identificado con las iniciales T.A. y de 27 años, el sujeto fue invitado a exhibir el contenido de sus bolsillos, donde, como por arte de magia, aparecieron las dos billeteras y, lo más importante, la totalidad del dinero robado.
Gracias a la rápida acción policial y la alerta de la víctima, el hombre fue trasladado a la dependencia policial, quedando a disposición de la Justicia por el delito de robo. Un recordatorio de que, en Comodoro, a veces, la persecución termina con final feliz.

