Diez trabajadores plantados frente a YPF en Comodoro exigen pagos de retiros voluntarios atrasados hace 3 meses. ¿Dólares petroleros o excusas? El reclamo que huele a chamuyo corporativo.
Desde las 7:30 de la matina, cuando el viento patagónico todavía no te despeina del todo, un grupo de diez ex trabajadores se plantó frente a la torre de YPF en Comodoro Rivadavia. ¿El drama? Retiros voluntarios acordados hace tres meses que siguen más pendientes que un DM en Instagram. Liderados por Walter Godoy, estos cracks de las contratistas claman por su plata, mientras la operadora juega al «mañana te pago, che».
Todo arrancó temprano porque estos pibes no aguantan más. Venían de empresas como Tisico, Comar, SAE, Construcciones Integrales e INCRO –nombres que suenan a villanos de película de espías, pero son solo contratistas que le daban músculo a la operadora.
El acuerdo era claro: retiro voluntario con guita basada en antigüedad, pactado entre YPF y el gremio. ¿Suena fácil? Para otros sí: Godoy contó que «muchos compañeros en el año lo cobraron sin drama». Pero para estos diez, es un loop infinito de promesas. «Nos parece raro que, ya en su retiro del sector, dilaten tanto», tiró el referente, con esa ironía patagónica que quema más que el sol de verano.
Retiros voluntarios en Comodoro: el meme que nadie quiere compartir
En Comodoro, donde el petróleo es rey pero la plata de los laburantes es plebeya, este reclamo no es un plot twist. La ciudad, con sus yacimientos que parecen sets de Mad Max, vive de estas historias: trabajadores que sudan la gota gorda y terminan mendigando lo justo. Godoy y los suyos esperaban una respuesta de las autoridades, pero nada. Están en contacto con Raúl Silva, el secretario general del gremio, quien prometió «avisar si hay reunión o respuesta por parte de las autoridades de YPF.». ¿O será otro «visto» eterno?

