En un día que debería ser festejo, Martina nieta de Pedro Kreder, el jubilado que desapareció en Comodoro Rivadavia escribió una carta que duele y abraza a la vez: hoy sería el cumpleaños de su abuelo, un hombre que sigue ausente y del que la familia aún espera respuestas. Entre mates listos, un poncho lleno de historias y un cinzano pendiente, la memoria se vuelve reclamo, amor y esperanza.
El 30 de noviembre no llegó como cualquier fecha. Para Martina —“La Soli”, como solo su abuelo la llamaba—, es un día marcado por una mezcla de amor, ausencia y una espera que no afloja. “Hoy es tu cumpleaños, abuelo. Pasan los días y seguimos sin respuestas”, arranca la carta que compartió, una de esas que no necesitan firma para romper el silencio.
«No hay día que no piense en él. No hay mañana en la que su ausencia no golpee un poco más».
Martina recuerda ese último encuentro con una precisión que emociona. Fue cuando su abuelo la llevó al aeropuerto, el día en que decidió empezar su vida lejos, intentando cumplir sueños propios sin imaginar que esa despedida podía convertirse en la última.

“Me dijiste que me cuide y que me ibas a venir a visitar”, escribe. Porque él siempre viajaba, siempre tenía ganas de conocer algo nuevo, siempre tenía historias que después contaba con un mate de por medio.
«Yo te voy a seguir esperando acá con los mates listos. Hoy es tu cumpleaños y nos falta la persona más importante», expresó la joven.
Una casa que ya no suena igual
En su cumpleaños, lo que más se siente es el espacio vacío: «Falta tu voz, tus anecdotas, tus chistes. Tu casa ya no suena a milongas y la parrilla está apagada. Faltas vos, así de simple», expresó en su mensaje publicado en Facebook junto a una serie de fotos familiares.
Amor, fuerza y un poncho lleno de historia
“Ojalá, donde estés, puedas sentir todo lo que te seguimos mandando: amor, fuerza, esperanza.” La carta no solo recuerda: también sostiene. También convoca. También abraza a la distancia.
Martina cuenta que incluso se llevó el poncho que él usaba para las peñas, esas noches donde bailaba y disfrutaba de la vida como si cada chacarera fuera la primera.
«Acá te esperamos, abuelo, con el corazón firme. Y por las dudas, me traje tu poncho, ese con el que ibas a las peñas a bailar y disfrutar de la vida. Espero que me llames para pedírmelo, así también nos tomamos un cinzano juntos y me pasas finalmente la receta de tu chimichurri», concluyó su carta Martina, nieta de Pedro Kreder quien desapareció junto con Juana Morales hace 51 días en Comodoro Rivadavia.

