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Comodoro Rivadavia

Solidaridad en Nochebuena: viandas para que nadie cene solo

La solidaridad en Nochebuena no es una frase linda para redes: es laburo, organización y gente que decide pasar el 24 cocinando para otros. Desde la Iglesia Apostólica Emanuel, este miércoles 24 de diciembre a partir de las 20 horas, se realizará la entrega de viandas para que personas y familias que la están pasando mal puedan tener una comida especial en una fecha que, para muchos, pesa más de lo que brilla.

Mientras la postal clásica muestra mesas largas y brindis, hay otra realidad que no entra en el filtro navideño. Hay hogares donde elegir es la regla: o se paga el alquiler o se come. Frente a ese escenario, la respuesta llega en formato concreto: una bandeja caliente, lista para llevar.

Solidaridad en Nochebuena: cocinar para compartir

Desde temprano, integrantes y colaboradores de la iglesia se pusieron manos a la obra. No hay magia ni milagros instantáneos: hay horas de cocina y coordinación. Las viandas incluyen pollo al horno, ensalada rusa y pan. No es un menú gourmet, pero sí una cena de Nochebuena con todas las letras para quienes no podrían tenerla.

La consigna es clara y sin vueltas: que nadie se quede sin su plato. Y también que nadie tenga que pasar vergüenza. Por eso, la entrega está pensada para que sea simple y ordenada.

Que cada familia pueda tener su plato de comida”, explicó la pastora Adriana Cárdenas. A partir de las 20, cada persona podrá retirar su vianda. No hace falta llevar recipientes ni improvisar envases: la bandeja está incluida y se entrega en el momento.

Cómo será la entrega y a quiénes está dirigida

La solidaridad en Nochebuena se traduce en reglas claras para que alcance para más gente. Se entregará una bandeja por persona, y la idea es que quienes realmente lo necesiten puedan acceder sin trabas. La organización busca evitar el caos y, sobre todo, cuidar la dignidad de quienes se acercan.

No es la primera vez que la iglesia impulsa acciones de este tipo. Según contó Cárdenas, vienen trabajando desde hace tiempo con viandas, ropero comunitario y cortes de pelo gratis. En los últimos dos o tres años, la tarea solidaria se intensificó y se volvió parte del día a día en Comodoro Rivadavia.

Una realidad que aprieta cada vez más

La pastora no esquivó el diagnóstico social. Al contrario: lo puso sobre la mesa sin edulcorantes. “Desde el año pasado a este año ha aumentado muchísimo la necesidad”, afirmó. La frase no es exagerada ni suelta: responde a lo que ven todos los días.

Hay muchísimas familias desocupadas y situaciones límite que se repiten. “Hay gente que o paga el alquiler o come”, describió. Matrimonios con tres o cuatro niños que enfrentan alquileres cercanos al millón de pesos, un número que vuelve cualquier presupuesto insostenible.

La solidaridad en Nochebuena aparece entonces como un parche necesario en un contexto duro. No soluciona todo, pero alivia. Y, sobre todo, hace visible una red que no se rinde.

Agradecimientos y trabajo en red

La organización de la actividad no sería posible sin apoyos concretos. Cárdenas agradeció especialmente a Berni Montiel, quien cede la cocina y el espacio, y a todas las personas que colaboraron con donaciones. “Hasta ayer nos acercaron donaciones”, contó, marcando que la respuesta solidaria también llega a último momento.

“Yo sé que no es mucho, pero por lo menos es un plato de comida para llevar a sus hijos”, dijo la pastora. La frase resume el espíritu: hacer lo posible con lo que hay, sin prometer más de lo que se puede cumplir.

También dejó una idea que vale subrayar: “Tenemos un Comodoro solidario”. Incluso quienes no tienen mucho, dan. Ayer no había nada; hoy, gracias a esa cadena de voluntades, hay viandas para muchas familias.

Fuente: Diario Crónica

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