La historia de los clásicos yogures y postres SanCor sumó un capítulo triste: la empresa ARSA (Alimentos Refrigerados S.A.) fue declarada en quiebra y cerrará todas sus plantas.
La decisión la tomó el juez Federico Güerri, del Juzgado Comercial 29, tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en abril. Nadie quiso hacerse cargo de la firma y la Justicia ordenó la liquidación total.
La principal fábrica estaba en Lincoln, con 180 empleados, y otra en Córdoba, donde trabajaban 200 personas. En total, ARSA abastecía a unos 70 mil comercios en todo el país, según publica Infobae.
Durante los últimos años, la empresa cambió varias veces de manos: primero la manejó Vicentin, y después los empresarios venezolanos Manuel y Alfredo Fernández, los mismos de La Suipachense.
El sindicato Atilra venía denunciando que los sueldos se pagaban en cuotas y con atraso. Hoy, los trabajadores quedaron en el limbo, mientras se apaga otra marca histórica del consumo argentino.

