Se cumplen siete años de la Tragedia de Lobos, el choque que destrozó a cuatro familias chubutenses aquel 10 de noviembre de 2018. Cuatro amigos —Malcom Vittón (33), Sebastián Berra (31), César Jones (31) y Franco Silvestri (26)— perdieron la vida cuando viajaban desde la Patagonia rumbo a Buenos Aires para ver la final de la Libertadores entre Boca y River.
El viaje que debía ser una fiesta terminó en horror: una Toyota Hilux manejada por Francisco Lucesole, con 1.8 gramos de alcohol en sangre, impactó de frente contra la Peugeot Partner en la que viajaban los jóvenes. Cuatro murieron en el acto o camino al hospital. Solo sobrevivió Luciano Virgili, quien pasó meses en recuperación y hoy sigue al frente del reclamo por justicia.

Siete años después, el responsable sigue libre, mientras las familias todavía cargan con una condena que no se apela: el dolor. La causa por “cuádruple homicidio culposo agravado” avanza con lentitud, pese a que la Justicia rechazó tres veces los pedidos de probation del acusado.
“El homicida sigue libre y nosotros condenados a cadena perpetua con el dolor”, resumió el padre de una de las víctimas.
El recuerdo de los chicos sigue vivo en Trelew y Rawson, convertido en bandera contra el alcohol al volante. Porque no fue un accidente: fue una imprudencia criminal.
Fuente: Canal 12

