Este sábado 11 de octubre, se cumplen seis meses de la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder, la pareja que desapareció cuando viajaba en una camioneta Toyota Hilux rumbo a la localidad de Camarones. Esa imagen se convirtió en el último rastro confirmado de ambos.
Tras no tener noticias durante el fin de semana, sus familias realizaron la denuncia. Para el lunes 13 de octubre, la preocupación crecía: los teléfonos de la pareja estaban apagados y no había ningún tipo de contacto.
Cuatro días después, el viernes 17, se produjo un hallazgo clave pero desconcertante: la camioneta fue encontrada abandonada en el Cañadón de Visser, en la zona de Rocas Coloradas, un sector aislado y de difícil acceso.

El vehículo estaba cerrado, sin signos evidentes de violencia, aunque con algunos objetos dispersos en su interior que generaron más dudas que certezas en la investigación.
Meses más tarde, el 29 de diciembre, se conocieron los resultados de los análisis genéticos realizados en el Laboratorio Regional Forense. Las muestras, que eran de baja calidad y demandaron unos 40 días de procesamiento, solo arrojaron ADN de los propios Morales y Kreder.
A pesar de estos avances, el caso sigue rodeado de incógnitas. Sin rastros claros de lo ocurrido y sin nuevas pistas firmes, la desaparición de la pareja continúa siendo uno de los enigmas más inquietantes de la región.
Medio año después, las preguntas siguen siendo las mismas: qué pasó con ellos y por qué dejaron atrás la camioneta en medio de la nada.

