Desde la SCPL explicaron que los consumos de servicios dejarán de cobrarse a los vecinos afectados, y la última factura será la de diciembre. Para quienes no pudieron pagarla, se preparan facilidades de pago, incluyendo la posibilidad de dejar de lado los intereses por mora.
Además, quienes deban mudarse a otra vivienda no pagarán el cambio de domicilio. Una medida simple pero que viene como anillo al dedo cuando el estrés ya alcanza niveles épicos.
“El objetivo es no sumar estrés a los vecinos que están pasando el peor momento de sus vidas”, señalaron los concejales presentes: Marcos Panquilto, Mariela Aguilar, Maite Luque, Gabriela Simunovic y Ezequiel Cufré.
Oficina en Kilómetro 3: atención cara a cara
Para que nadie se quede con dudas ni tenga que hacer malabares para resolver problemas, la SCPL abrirá en los próximos días una oficina de atención en Kilómetro 3. Allí se podrán gestionar consultas, reclamos y todo lo que surja a raíz de la emergencia.
Mientras tanto, la cooperativa mantiene un operativo permanente en terreno, con cortes preventivos de servicios peligrosos y garantía del alumbrado público en la zona. Básicamente: seguridad primero, preocupaciones secundarias después.
Apoyo institucional: no solo servicios
Esta movida de la SCPL se suma a otras medidas de alivio: eximición del pago de impuestos automotor, inmobiliario y la Tasa de Higiene Urbana en la zona afectada por la emergencia geológica urbanística.
Con el acompañamiento de concejales y cooperativa, la idea es que los vecinos puedan concentrarse en lo más importante: recuperar sus vidas sin sumar estrés financiero. Como dijeron los ediles: “la prioridad es solucionar entre todos esta catástrofe y que la gente no se preocupe por cuestiones secundarias”.
En Comodoro y alrededores, estos gestos institucionales no son solo números: representan un respiro tangible cuando la tierra se mueve y la rutina se rompe.
Fuente: El Patagónico

