Salir a correr para despejar la cabeza y terminar protagonizando una historia viral no pasa todos los días. Eso le ocurrió a un corredor que, durante su rutina matinal, encontró un muñeco atado con sogas entre la vegetación. Hasta ahí, raro. Pero había más: una nota de amor que decía “Manuel, te ato a mí por el resto de tu vida”. Plot twist.
Lejos de entrar en pánico o llamar a Iker Jiménez, el hombre decidió desatar el muñeco y dejar su propia intervención artística: una frase simple y contundente que cerró la escena como si fuera el último capítulo de una serie corta: “Manuel en libertad”.
Las imágenes no tardaron en circular y las redes hicieron lo suyo. Hubo teorías para todos los gustos: desde broma entre amigos, ritual simbólico, performance urbana low cost hasta ex demasiado intensa con dotes de artesanía. También, claro, los infaltables memes y comentarios celebrando el gesto libertario del runner.
No hubo denuncia ni intervención oficial. Solo una escena extraña, un mensaje apasionado y un final feliz (al menos para Manuel… quienquiera que sea). En tiempos de stories efímeras, la ciudad también produce contenido. Y a veces, te lo cruzás trotando.
Fuente: Infocaleta

