Lo que venía tambaleando, terminó explotando. El Frigorífico General Pico, ligado al origen de Paty, entró en concurso preventivo con un rojo que ya supera los $40.000 millones. Sí, una montaña de deuda.
El combo es durísimo: más de 1.100 cheques rechazados, deuda bancaria millonaria y una estructura que se fue desarmando de a poco hasta quedar al límite.
Para entender la caída: pasó de faenar 600 animales por día a apenas 50. Traducido: la máquina dejó de girar y la caja no alcanzó ni para sostener lo básico.
En el medio quedaron trabajadores suspendidos, despidos y sueldos en duda, mientras se caían negocios clave y se frenaban exportaciones.
Hubo intento de salvataje con capital europeo, pero no llegó a buen puerto. Resultado: de negociar en oficinas a terminar en tribunales.
Ahora, el objetivo es aguantar lo que se pueda y ordenar el desastre. Pero el golpe ya está dado… y fuerte.
Fuente: Ámbito

