En Comodoro, un chofer de transporte terminó la jornada con un dolor de cabeza extra: le afanaron el celular desde adentro del vehículo. El Centro de Monitoreo detectó movimiento raro en Alvear, llegó la policía y la pareja sospechosa —que intentó meterse en un bar como si nada— terminó detenida. Spoiler: el teléfono estaba donde todos imaginaban.
Todo arrancó cuando el Centro de Monitoreo vio una posible pelea en la calle Alvear. Lo que parecía un cruce de palabras terminó siendo otra cosa: un chofer denunciaba que, al terminar un servicio, un hombre le metió mano al vehículo y le sacó el celular como quien levanta un caramelo del mostrador.
Según la víctima, el ladrón no solo se quedó con el teléfono, sino que se lo pasó a una mujer que lo acompañaba. Dúo dinámico, pero versión “delincuencia nivel tutorial”.
Bar Salomé: puertas cerradas para el dúo del celular
Tal vez buscando camuflarse entre la gente o esperar que “pase la patrulla”, ambos intentaron entrar al bar Salomé. Pero no: los empleados, que no son ningunos improvisados, les negaron la entrada al ver el comportamiento sospechoso.
Y ahí nomás llegó la policía de la Seccional Segunda, casi como si estuviera esperando detrás del telón.
El hallazgo que nadie se sorprendió de encontrar
El personal policial identificó a la pareja y procedió al palpado superficial. En la mujer apareció el celular denunciado por el chofer. Ni misterio, ni giro de guion. El teléfono estaba ahí, calentito, listo para la evidencia.
Ambos fueron aprehendidos y trasladados a la dependencia policial para los trámites correspondientes. Final más predecible que viento norte en enero.

