Todo pasó este sábado a las 3:40 en el barrio San Cayetano. El centro de monitoreo pidió presencia policial en la zona conocida como “cerrito”, donde un vecino había detectado movimientos sospechosos afuera de su casa.
El hombre contó que escuchó ruidos en el exterior de la vivienda y, al asomarse, vio a un masculino y una femenina alejándose en dirección a Pieragnoli. Ambos vestían ropa oscura y uno llevaba una mochila. Escena clásica de “algo no está bien”.
No era paranoia. Era robo.
Del auto al faltante: el momento clave
Después de verlos escapar, el vecino hizo lo lógico: fue a revisar su vehículo, un Fiat Uno que estaba estacionado al frente de la casa.
Ahí confirmó el faltante. Del interior del baúl había desaparecido una caja de llaves tubos, es decir, herramientas. Un botín chico pero clave, de esos que en cualquier casa o laburo hacen falta todos los días.
Con los datos frescos, la Policía salió a buscarlos.
Rastrillaje rápido y hallazgo con sorpresa
El operativo no tardó. Personal policial inició un rastrillaje por las inmediaciones y logró ubicar a la pareja en la intersección de avenida Pieragnoli y Kaiken.
Coincidían con la descripción: misma ropa, mismas características. Y lo más importante, tenían una mochila.
Cuando la revisaron, apareció lo que faltaba: una caja de herramientas en el interior. No hizo falta mucho más.
El reconocimiento que cerró todo
En el lugar se hizo presente el damnificado, que reconoció los elementos como propios. Caso prácticamente cerrado en cuestión de minutos.
Los sospechosos fueron identificados como Eddy Fabián A., de 25 años, y Camila Agustina G., de 22. Ambos quedaron detenidos tras el procedimiento.
De intentar pasar desapercibidos en la noche… a quedar expuestos con la mochila equivocada.
Una madrugada que no pasó desapercibida
El episodio ocurrió en un horario donde el barrio suele estar en silencio total. Pero esta vez, los ruidos hicieron la diferencia.
La rápida reacción del vecino y el accionar policial permitieron resolver el hecho sin mayores complicaciones. No hubo violencia reportada, pero sí una situación que podría haber quedado en la nada si no se actuaba a tiempo.
En este caso, todo fue bastante directo: robo, fuga corta y detención.

