Los Reyes Magos pasaron sin pena ni gloria por las cajas registradoras del sur de Chubut. Así lo confirmó el vicepresidente de la Federación Empresaria del Chubut (FECH), Daniel Góngora, quien describió un escenario de ventas “muy tranquilo” y con números que ya no sorprenden, pero sí preocupan.
Según explicó, el comportamiento del mercado repitió la postal de Navidad: caídas de entre el 35% y el 50%, dependiendo del rubro. Y aunque a nivel nacional los registros fueron apenas mejores, en esta parte de la provincia el golpe se sintió más fuerte.
“Reyes viene perdiendo fuerza año a año. Se busca algo económico, de playa o aire libre, pero esta vez fue especialmente austero”, señaló Góngora. Traducido: nada de lujos, nada de grandes regalos y mucho cálculo antes de pasar por caja.
El ticket promedio rondó los $30.000, un número que, comparado con los $40.000 del año pasado, deja en evidencia una caída real brutal cuando se lo ajusta por inflación. O sea: se gastó menos y se compró menos.
“El producto caro prácticamente no está saliendo”, advirtió el dirigente, y agregó que los comercios están obligados a reformular su oferta, apostando a líneas más económicas y a un surtido variado para que, al menos, el cliente pueda llevarse un presente.
A eso se suma otro problema que aprieta al sector: el bajo ingreso de mercadería, que limita la capacidad de respuesta de los comercios y achica todavía más el margen de maniobra.
En resumen: Reyes llegó, pero sin oro, sin mirra y sin ventas. En el sur de Chubut, la consigna fue clara: gastar lo justo… o directamente no gastar.
Fuente: Diario Crónica

