Otra vez el transporte público en el centro del conflicto. Los choferes de Expreso Rada Tilly anunciaron una retención del servicio que comenzará este lunes a las 13 horas, en reclamo por el pago de haberes adeudados. La medida fue confirmada por la UTA y está vinculada a demoras en el envío del subsidio provincial.
El conflicto salarial vuelve al transporte
La falta de pago de salarios volvió a encender un conflicto en el transporte público. Los trabajadores de Expreso Rada Tilly anunciaron una retención del servicio a partir de las 13 horas de este lunes, como medida de reclamo ante la deuda salarial que mantiene la empresa.
La decisión fue tomada luego de que no se acreditaran los haberes correspondientes, una situación que se repite y que mantiene en alerta a los choferes.
La UTA confirmó la medida
La medida de fuerza fue confirmada por Fabián Huenchueque, representante de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). En diálogo con Radio del Mar, el dirigente explicó que el problema está directamente relacionado con la demora en el envío del subsidio provincial.
Según indicó a Radio del Mar, desde la empresa les informaron que los fondos aún no fueron recibidos, lo que impide cumplir con el pago completo de los salarios.
Un subsidio que no llega y sueldos en espera
Huenchueque detalló que, de acuerdo a lo informado por la empresa, durante la jornada deberían recibir el 50% del subsidio provincial. Con ese dinero, se podría abonar una parte de los sueldos adeudados.
“Nos dijeron que hoy deberían recibir el 50% del subsidio de la provincia, y que con ese dinero se podría pagar una parte de los sueldos”, explicó el dirigente sindical.
Sin embargo, aclaró que no hay certezas sobre el horario en que se acreditarán los fondos ni sobre la efectivización del pago.
Trabajadores a la espera de una solución
Mientras tanto, los choferes permanecen a la espera de una respuesta concreta que les permita cobrar los salarios completos y evitar que el conflicto escale a nuevas medidas de fuerza.
La retención del servicio se mantiene como una señal de advertencia en medio de un escenario que sigue sin definiciones claras y que afecta tanto a los trabajadores como a los usuarios del transporte.

