Reforma laboral y clima caliente en la calle. En una nueva jornada de movilización contra el proyecto que se debate en el Congreso, Fabián Pereira —referente de Jubilados en Lucha— participó de la protesta en la ciudad y fue directo al hueso: pidió que no haya quórum y advirtió que quienes voten la ley serán “traidores de los trabajadores y jubilados”.
La protesta reunió a distintos sectores en cortes y concentraciones. En ese marco, Pereira recordó el origen del espacio que integra.
“Nosotros somos fundadores de la multisectorial. Hace dos años, cuando empezó este gobierno, se conformó la multisectorial y la agrupación Jubilados en Lucha fue uno de los miembros fundadores. Nuestra consigna es la unidad de los trabajadores, más allá de que nosotros somos jubilados, pero siempre el sentimiento de clase lo tenemos, que somos trabajadores”, afirmó.
El mensaje fue claro: jubilados y activos en la misma vereda. La consigna es unidad, sin distinción de edad ni condición laboral.
Pero la parte más fuerte llegó cuando se refirió al tratamiento legislativo. “Esperemos que hoy no den quórum. Tenemos esa esperanza y que los que voten, para nosotros, van a ser considerados traidores, traidores de los trabajadores y de los jubilados”, sostuvo.
La palabra “traidores” no pasó desapercibida. Fue el eje político de la jornada.
El impacto en jubilados, según Pereira
Para el referente, la reforma laboral no es solo un cambio técnico en leyes. Es, directamente, un golpe al bolsillo de quienes ya están retirados y de quienes se jubilarán en el futuro.
“Con la barbaridad que quiere hacer este gobierno, por ejemplo el FAL, que directamente va a impactar en los futuros sueldos de los que se quieran jubilar y en los que están jubilados ahora. Es como si fuera el 13% en la época de Bullrich. Va a ser un descuento muy grande”, señaló.
La comparación con el 13% marcó el tono. La advertencia apunta a una reducción significativa en los ingresos del sector pasivo.
Si bien destacó que se eliminó el artículo 44 del proyecto, sostuvo que eso no cambia el panorama general. “Sacaron el artículo 44, pero todos los demás artículos que son barbaridades que van en contra de nuestra propia Constitución y de los acuerdos internacionales”, expresó.
Es decir, para el espacio que integra, la reforma laboral sigue siendo problemática aun con modificaciones parciales.
Reforma laboral y legisladores bajo la lupa
El foco también estuvo puesto en los representantes nacionales. Pereira no ocultó su desconfianza.
“Los senadores ya no nos sorprenden porque han hecho otras cosas en contra de los intereses del propio Chubut y ahora seguramente van a ser soldaditos de las políticas de Milei”, afirmó.
La frase apuntó directo a la dirigencia política y a la representación provincial en el Congreso. El mensaje fue político y territorial: lo que se vote en Buenos Aires impacta en Chubut.
La expectativa del sector es que no se alcance el quórum necesario para tratar el proyecto. En caso contrario, anticipan un escenario de mayor conflicto.
Despidos y advertencia hacia el sector privado
En medio del debate, Pereira también mencionó los recientes despidos en el sector privado como ejemplo de lo que podría profundizarse.
“Ya vimos ayer con los 920 despidos que hubo en Fate, imagínense lo que va a hacer si esta ley se pone en vigencia. Van a despedir sin costo”, advirtió.
El dato fue utilizado como señal de alerta. Según su postura, la reforma laboral podría facilitar despidos y reducir costos para las empresas, afectando la estabilidad de los trabajadores.
El temor, según expresó, es que el impacto no sea aislado sino generalizado.
Unidad o futuro incierto
Más allá de las críticas, el cierre de su intervención tuvo un tono de convocatoria.
“Es momento de que la gente empiece a tomar conciencia porque si no tomamos conciencia de lo que decimos nosotros, si no nos unimos en esta pelea, el futuro va a ser muy incierto”, concluyó.
La palabra clave fue “unidad”. Jubilados, trabajadores activos y sectores sociales en un mismo frente.
Mientras la reforma laboral avanza en el Congreso, en la calle el clima sigue tenso. La discusión no es solo jurídica: es política, económica y social.
Y en ese escenario, el mensaje de la movilización fue contundente: para este sector, el voto no será un trámite más. Será una señal que, según anticipan, no se olvidará fácil.
El Congreso tendrá la última palabra. Pero en la vereda ya dejaron claro que la memoria también juega.

