La mañana de este lunes se realizó la audiencia de revisión de la prisión preventiva que cumple Juan Carlos Peralta, imputado por el homicidio de Gastón Acosta. El hecho ocurrió el 26 de octubre de 2024, en la zona conocida como “El Cerrito”, dentro del barrio San Cayetano, y desde entonces el caso avanzó sin freno.
La causa ya fue elevada a juicio por jurados, lo que marca un punto clave en el proceso. No se trata de una investigación en pañales ni de un expediente dormido en un cajón: el escenario es de definiciones.
En ese contexto, el Ministerio Público Fiscal pidió que Peralta continúe detenido hasta la finalización del debate, o hasta el 10 de abril del presente año, lo que ocurra primero.
Peligro de fuga y proceso avanzado: los argumentos
El pedido de mantener la prisión preventiva se fundamentó en dos ejes bien claros: peligro de fuga y estado avanzado del proceso. Dos frases que, en lenguaje tribunalicio, suelen pesar más que cualquier discurso emotivo.
La fiscalía consideró que, estando la causa lista para ser debatida ante un jurado popular, liberar al imputado podría poner en riesgo el normal desarrollo del juicio.
No hubo sorpresa en la audiencia. Tampoco tensión innecesaria.
La defensa no se opuso: un dato que habla
Un punto que no pasó desapercibido fue la postura de la defensa. El abogado particular de Peralta, Esteban Mazzuca, no formuló oposición al requerimiento del Ministerio Público Fiscal.
En tribunales, cuando la defensa no discute una preventiva, el mensaje suele ser claro: el margen para discutirla es mínimo. El tablero estaba inclinado desde antes de empezar.
La decisión del juez Odorisio
La audiencia fue presidida por el juez penal Jorge Odorisio, quien finalmente resolvió mantener la prisión preventiva que cumple Peralta hasta el 10 de abril o hasta la finalización del debate, lo que ocurra primero.
Sin rodeos. Sin cambios de guion. La decisión quedó alineada con el pedido fiscal y el estado actual del expediente.
Quiénes participaron de la audiencia
Por el Ministerio Público Fiscal, intervinieron el fiscal general Facundo Oribones, acompañado por Alan Larrue, funcionario de fiscalía.
La defensa de Peralta, como se indicó, estuvo a cargo del abogado particular Esteban Mazzuca.
Una audiencia breve en tiempos, pero pesada en consecuencias.
El homicidio de Gastón Acosta: lo que se debatirá en el juicio
El hecho que la fiscalía pretende probar ante un jurado popular ocurrió el 26 de octubre de 2024, alrededor de las 18:40 horas.
Según la acusación, Juan Carlos Peralta se encontraba compartiendo bebidas alcohólicas junto a Gastón Exequiel Acosta y otra persona, en el domicilio del hijo de Peralta. La vivienda está ubicada en la intersección de Antonio Garcés y Ricardo Balbín, dentro de la zona irregular conocida como “El Cerrito”, en el barrio San Cayetano.
El escenario, según el relato fiscal, era informal, cotidiano y lejos de cualquier contexto planificado. Hasta que dejó de serlo.
Discusión, cuchillo y disparo fatal
De acuerdo con la acusación, tras una probable discusión, Acosta habría esgrimido un arma blanca tipo cuchillo.
Ante esa situación, Peralta le habría efectuado al menos un disparo, que ingresó por la parte posterior de la cabeza, a la altura de la nuca, y tuvo orificio de salida en la mandíbula derecha.
En su recorrido, el proyectil habría producido la sección de la médula, causando la muerte instantánea de Acosta.
Un solo disparo, pero letal. Ese será uno de los puntos centrales que deberá analizar el jurado.
El llamado que lo cambió todo
Tras el hecho, intervino personal de la Seccional Sexta, luego de un llamado telefónico realizado por el propio Peralta.
Según consta en la causa, el imputado habría manifestado:
“Yo maté a mi amigo, me defendí, él me quiso hincar y lo maté, vengan acá”.
Cuando los efectivos arribaron al lugar, constataron que Peralta aún se encontraba allí. Sin embargo, el arma de fuego utilizada ya no estaba en la escena.
Según refirió el propio imputado, otra persona se la habría llevado.
Calificación legal y lo que viene
El hecho fue calificado provisoriamente como “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, debiendo Peralta responder en calidad de autor.
Ahora, con la prisión preventiva confirmada, el camino es directo: el debate ante un jurado popular que deberá evaluar pruebas, testimonios y responsabilidades.
Hasta entonces, Peralta seguirá detenido.

