Una policía fue atacada por un dogo mientras perseguía a ladrones de cables en Fracción 15. Terminó en el hospital, pero está fuera de peligro.
Lo que empezó como otro robo de cables en Fracción 15 terminó con una policía herida a mordidas por un dogo. Los sospechosos —viejos conocidos de la comisaría— intentaron huir en un Chevrolet Onix, pero la persecución acabó frente a su propia casa. La agente terminó en el Hospital Regional, con puntos y una historia digna de película.
Todo pasó el miércoles, cerca de las 14:30, cuando un llamado alertó a la policía: cuatro personas andaban levantando cableado de YPF en Fracción 15.
Llegó el patrullero y los sospechosos —más rápidos que la señal de WiFi— intentaron escapar en un Chevrolet Onix.
La persecución terminó frente al domicilio de uno de ellos, donde los efectivos intentaron detenerlos. Pero los números no cerraban: cuatro contra unos pocos policías. Y ahí vino lo peor.
“¡Atacá!”: el dogo hizo caso
En medio del caos, una de las agentes fue atacada por un perro dogo.
Según contó ella misma, el dueño del animal le dio la orden para que la mordiera. El perro cumplió al pie de la letra: la mordió en el antebrazo y brazo derecho, dejando heridas profundas.
La policía fue trasladada al Hospital Regional, donde recibió puntos de sutura. Por suerte, está fuera de peligro.
Viejos conocidos y un perro sin culpa
Los cuatro sospechosos fueron identificados por el personal interviniente: todos tienen antecedentes y son parte de una misma familia.
Mientras tanto, se abrió una causa por robo y la agente radicó la denuncia por el ataque.
Desde la policía remarcaron la importancia de la tenencia responsable de animales, especialmente de razas consideradas potencialmente peligrosas.

