En una sentencia que marca un hito en la jurisprudencia del Chubut, la justicia de Familia de Rawson dictó un fallo que redefine los límites de la filiación. La resolución se apartó de las opciones convencionales —reintegro familiar o adopción— para establecer una solución intermedia basada en la pluriparentalidad.
La magistrada interviniente basó su decisión en la creación de un «triángulo adoptivo afectivo». Este esquema permite que el niño mantenga su lazo legal con el padre biológico mientras, simultáneamente, se le otorga la adopción plena a sus guardadores. De esta manera, el niño no pierde su historia de origen, pero gana la estabilidad legal de su familia de acogimiento.
Especialistas de la Red Latinoamericana de Acogimiento Familiar analizaron el pronunciamiento, concluyendo que existe una interpretación integral de la Convención sobre los Derechos del Niño y el Código Civil y Comercial. «El fallo reconoce los lazos construidos con los tres cuidadores primarios bajo una concepción inclusiva de familia», señalaron los expertos.

