La pirotecnia en Comodoro volvió a hacer lo suyo. O mejor dicho, volvió a hacer desastre. Durante la noche del 24 y la madrugada del 25 de diciembre, distintos barrios de la ciudad se llenaron de explosiones constantes, como si la ordenanza municipal que prohíbe los fuegos artificiales con estruendo fuera solo un decorado más.
El resultado fue el de siempre, pero cada vez peor: incendios, animales heridos, perros perdidos y personas con hipersensibilidad auditiva atravesando una noche de angustia total. Todo eso, mientras algunos insisten en llamar “celebración” a tirar bombas.
“No se puede celebrar así”
La bronca ya no se disimula. En diálogo con Crónica, la proteccionista Silvina González fue clara, directa y sin filtro. Porque cuando el ruido atraviesa a toda la ciudad, el problema deja de ser de unos pocos.
“Siempre decimos que hay que tener consideración con los chicos con TEA, las personas adultas y los animales, pero ahora estamos pidiendo consideración para todos, porque esto fue terrible para toda la comunidad”, expresó.
Y remató con una frase que resume el sentimiento general: “No se puede celebrar así, no es posible”.
Según explicó a Diario Crónica, en prácticamente todas las casas hay alguien que sufre la pirotecnia. No es exageración, no es moda, no es sensibilidad extrema: es realidad cotidiana en Comodoro cada vez que hay una fiesta.
Incendios, perros perdidos y animales quemados
La pirotecnia en Comodoro no solo molesta. Lastima. Quema. Mata.
González relató que, después de la noche de explosiones, el escenario fue desolador para quienes trabajan en el rescate animal. “Además de los incendios y los perros perdidos, ahora estamos tratando de rehabilitarlos”, explicó.
Las imágenes que circularon fueron durísimas. Animales quemados, lastimados, desorientados. Y una pregunta que duele más que el ruido:
“Uno se pregunta sinceramente qué tiene esta gente en la cabeza”.
Porque cuando el saldo son seres vivos heridos y familias angustiadas, algo está muy mal en la idea de festejo.
“¿Eso es celebrar?”
La proteccionista fue todavía más contundente al cuestionar el sentido de estos “festejos”.
“¿Eso es celebrar? ¿Eso es festejar?”, preguntó, sin esconder la indignación.
Según señaló, el problema no es solo el estruendo, sino la falta total de responsabilidad. “Se ha desvirtuado todo y los responsables de este caos después no dan la cara”, afirmó.
La pirotecnia en Comodoro deja siempre el mismo patrón: ruido primero, consecuencias después, y nadie que se haga cargo.
Convocan a marchar: lunes en la Escuela 83
Frente a este panorama, el proteccionismo local decidió pasar de la queja a la acción. Convocan a una concentración este lunes 29, a las 18 horas, en la plaza de la Escuela 83.
El objetivo es claro: visibilizar el reclamo y exigir pirotecnia cero de manera efectiva. No solo en los papeles, sino en la realidad.
“Estamos convocando a toda la comunidad, a todos los que estén de acuerdo con lo que estamos reclamando, para que se acerquen”, explicó González. Y aclaró que será una movilización pacífica, como siempre, pero necesaria. “Necesitamos que nos escuchen”.

