En Comodoro uno cava… y nunca sabe qué puede salir. Esta vez no fue un tesoro enterrado ni una cápsula del tiempo: fue petróleo en Km 5, brotando como si el suelo tuviera memoria propia.
El hecho ocurrió en una vivienda ubicada sobre calle Ferrocarriles Argentinos, en Km 5, a una cuadra del único semáforo del barrio. Según informó el portal Del Mar Digital, el protagonista estaba haciendo un pozo en el patio trasero para plantar un árbol.
Nada épico. Jardinería de rutina. Hasta que dejó de ser rutina.
Petróleo en Km 5: del arbolito al crudo
Según relató el propio vecino, al llegar a aproximadamente un metro diez de profundidad, el líquido oscuro comenzó a emerger sin detenerse.
“Estábamos haciendo un pozo para plantar un árbol. No paraban de salir piedras y en un momento empezó a salir petróleo. En casa ya nos había pasado otras veces cuando hacemos pozos, pero esta vez no paraba de salir”, explicó.
Sí, leíste bien: no era la primera vez. En ese sector de zona norte, donde supo haber un campamento petrolero, este tipo de situaciones se han naturalizado con el paso de los años. Lo que en cualquier otra ciudad sería tapa internacional, acá se cuenta casi como anécdota de sobremesa.
Como un caño abierto
El vecino aseguró que el petróleo en Km 5 comenzó a salir “como un caño”. Y que dejaron de cavar porque se quedaron sin fuerzas, no porque el flujo se detuviera.
“Inclusive ahora está saliendo como un caño; dejamos de cavar porque se nos agotaron las fuerzas, pero si sigo, seguirá saliendo”, afirmó.
La escena es fácil de imaginar: pozo improvisado, piedras a un costado y el suelo devolviendo su historia hidrocarburífera.
Pero no hubo llamado inmediato a autoridades ni despliegue técnico. Según explicó, lo tomaron como algo normal y no se comunicaron con nadie.
Km 5 y su pasado petrolero
El hallazgo reaviva el debate sobre la presencia de restos de actividad hidrocarburífera en sectores urbanos de Km 5.
No es un dato menor: la zona tiene una fuerte historia vinculada a la explotación petrolera y a antiguos campamentos. Lo que hoy son patios y veredas, ayer fueron áreas operativas.
El petróleo en Km 5 no aparece de la nada. Es parte de una huella industrial que todavía late bajo tierra.
Y aunque suene cinematográfico —pozo, líquido oscuro, sorpresa—, el protagonista tiene claro que no se trata de una escena que lo convierta en magnate de la noche a la mañana. Más bien es un recordatorio de dónde estamos parados.
Fuente: Del Mar Digital

