El debate que viene creciendo en redes sociales explotó en los últimos días y ya no se limita solo a flyers o posteos anónimos. Esta vez, el reclamo tomó nombre y apellido: Cany Villa, integrante de la banda local Repatra, se pronunció públicamente para pedir la cancelación de los festejos por el aniversario de Comodoro Rivadavia.
El mensaje va en línea con distintas publicaciones que circularon en redes tras el crimen de Valeria Schwab, la muerte de Diego Serón, las desapariciones que siguen sin esclarecerse y el clima general de bronca, miedo e impotencia que atraviesa a la ciudad petrolera, pidiendo que esos recursos para las celebraciones sean volcados a brindar mayor seguridad a los vecinos.
“Nos sumamos al pedido de Justicia por todos los vecinos que perdieron sus vidas, por todos los que desaparecieron, por todos los que fueron despedidos, por la desidia política de tantos años y por los vecinos del sismo, mucha fuerza. Para nosotros no hay nada que festejar”, escribió Villa.
Sin vueltas, sin maquillaje y sin fuegos artificiales.
El planteo no es nuevo, pero sí cada vez más fuerte: ¿tiene sentido festejar cuando la ciudad está de luto? Para muchos vecinos, artistas y colectivos sociales, la respuesta es clara.
La voz de Cany Villa no habla solo como músico, sino como vecino. Y eso se nota. No hay marketing, no hay pose, no hay slogan lindo para Instagram. Hay hartazgo. Hay duelo. Hay bronca.

