La historia ya venía complicada, pero en los últimos días directamente se desmadró. El Centro de Día “Sol” atraviesa una situación financiera crítica tras el incumplimiento de un acuerdo anunciado por autoridades locales de PAMI.
El compromiso era claro: pagar al menos dos meses de deuda. Pero la plata nunca apareció.
Desde la institución lo dicen sin vueltas: la deuda que el organismo mantiene desde noviembre no solo preocupa, sino que compromete seriamente el funcionamiento del espacio. Y cuando las cuentas no cierran, el fantasma del cierre deja de ser una amenaza lejana para convertirse en una posibilidad concreta.
Centro Sol: promesas que no se cumplieron
La semana pasada ya había señales de alerta. Familiares de concurrentes, trabajadores y vecinos se plantaron frente a la sede local de PAMI para exigir respuestas. Hubo reunión, hubo promesas… pero no hubo pagos.
Según indicaron desde el centro, la transferencia comprometida nunca se concretó. Resultado: más incertidumbre, más malestar y la sensación de estar atrapados en un loop donde las soluciones siempre quedan para después.
Mientras tanto, la deuda sigue creciendo.
Un espacio clave en riesgo
El Centro de Día “Sol” no es un lugar más. Allí asisten casi 40 personas con discapacidad que dependen del servicio para su atención y contención diaria. Y acá no hay mucho margen para improvisar.
El funcionamiento del centro está directamente atado a los fondos que debe girar PAMI. Sin esos recursos, sostener las actividades básicas se vuelve prácticamente imposible.
Desde la administración lo plantean con crudeza: ya no pueden afrontar los costos esenciales. Es decir, el sistema está al límite.
PAMI no cumplió y el impacto es directo
Cuando se corta el financiamiento, no es un problema abstracto. Se siente en lo concreto: en las actividades que peligran, en los servicios que se reducen, en la incertidumbre de las familias.
Padres y allegados también aportaron un dato que refleja el nivel de crisis: la directora del centro habría asumido compromisos financieros personales para evitar que el espacio deje de funcionar.
Pero eso no alcanza. Porque cuando la deuda persiste y no hay respuestas, cualquier esfuerzo individual termina siendo insuficiente.
Nueva movilización en Comodoro
Con este panorama, la comunidad decidió volver a la calle. La convocatoria es para este miércoles a las 10:30 en la Plaza Kompuchewe.
El objetivo es claro: visibilizar el conflicto y exigir que PAMI cumpla con lo prometido. No es la primera protesta, y todo indica que no será la última si la situación no cambia.
Fuente: El Patagónico

