En Comodoro ya es casi un déjà vu: sueldos que no aparecen, silencio de las empresas y paro a la vista. Esta vez, la historia se repite con Patagonia Argentina, Diadema y Expreso Rada Tilly, que podrían dejar de circular desde la medianoche del viernes.

¿El motivo? El de siempre: incumplimiento salarial. Lo que debería ser algo básico —cobrar en tiempo y forma— vuelve a convertirse en el detonante de un conflicto que termina afectando a toda la ciudad.
Sin respuestas claras, los choferes recurren a la retención de tareas, una medida que ya dejó de ser excepcional y pasó a formar parte del calendario habitual en la región.
Detrás del paro hay un problema más grande: un sistema de transporte que vive al límite, sostenido por subsidios y con empresas que no logran garantizar previsibilidad. En ese juego, el salario de los trabajadores termina siendo la variable de ajuste.
Mientras tanto, se activa la clásica cuenta regresiva: reuniones de último momento, promesas, y la esperanza de que aparezca la plata antes de las 12.ca
Y como siempre, la incertidumbre cae del mismo lado: el de los vecinos que no saben si mañana van a tener colectivo o si otra vez les toca arreglarse como puedan.

