Noelia Alderete, mamá de Gonzalo Guenchur —el estudiante de 17 años asesinado en mayo de 2024 en Comodoro Rivadavia durante un intento de robo cometido por un menor—, se expresó tras la aprobación de la reforma penal juvenil.
Desde el Palacio de Justicia, donde acompañó la jornada legislativa, Noelia compartió un mensaje cargado de emoción, fe y una palabra que se repite como un mantra: esperanza.
“Si bien esta ley no es retroactiva, lo que generaron hoy con su voto positivo es un respiro después de tanto dolor”, escribió. Y ahí está la clave. No se trata de cambiar el pasado —eso nadie puede—, sino de intentar que el futuro no repita las mismas historias.

En su mensaje agradeció especialmente a la senadora Andrea Cristina y a quienes la acompañaron durante el proceso. Pero sobre todo habló de su hijo. De Gonza. De ese amor que, como dijo ella, “nunca deja de ser”.
“Hoy sentí que por fin voy a poder cerrar un ciclo. Valió la pena, Gonza”, expresó. Una frase que atraviesa.
Noelia también remarcó que la aprobación de la ley es “sanadora para tantas familias que aún lloramos con dolor”. Sin golpes bajos, sin gritos, sin show. Solo una mamá hablando desde el lugar más crudo: el de la pérdida.
En un debate que suele dividir aguas y prender fuego las redes, su voz puso algo distinto sobre la mesa: humanidad. Y eso, en tiempos de timelines acelerados y opiniones en modo automático, no es poco.
En Comodoro todavía duele. Pero para Noelia, y para muchas otras familias, esta votación significó algo más que un trámite legislativo: fue, al menos por un rato, un poco de aire.

