El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió los cambios incluidos en la reforma laboral y apuntó contra la falta de reacción del sector privado. “Les bajamos las cargas patronales un 85% para los nuevos empleos y ninguna cámara festeja”, escribió en su cuenta de X. El mensaje fue replicado por el presidente Javier Milei.
La reducción forma parte del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), contemplados en el proyecto que ya obtuvo media sanción en el Senado y espera tratamiento en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.
Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), las contribuciones patronales para nuevos empleos bajarían del 27% al 15% durante 48 meses. La cuña fiscal —que suma aportes personales y contribuciones— pasaría del 44% al 32% del salario bruto.
El estudio también compara la carga argentina con países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, mostrando que el país mejoraría posiciones en el ranking de presión tributaria laboral si se aprueba la reforma.
Fuente: NA

