El fiscal Cristian Olazábal brindó detalles sobre la muerte del menor de 4 años en Comodoro Rivadavia. Aunque no se hallaron rastros de golpes visibles, los peritos buscan determinar el origen de la lesión que le causó la muerte cerebral. Los padres son investigados como sospechosos.
El caso de Ángel, el pequeño que falleció tras ser restituido a su madre biológica por orden de la justicia de Familia, suma detalles técnicos que profundizan el misterio y la indignación. En una entrevista con Radio La Red AM 910, el fiscal subrogante Cristian Olazábal reveló que los primeros resultados de la autopsia arrojaron un dato desconcertante: no existen lesiones externas ni rastros de acciones traumáticas visibles en el cuerpo del menor.
Sin embargo, el fallecimiento se produjo por una lesión interna en el cerebro, cuyo origen es ahora la pieza clave del rompecabezas judicial. Según Olazábal, los peritos analizan diversas hipótesis, que van desde una complicación respiratoria grave hasta un «mecanismo de aceleración y desaceleración súbita» (un movimiento brusco de la cabeza), similar al que ocurre en un impacto vehicular, que puede destruir tejidos internos sin dejar marcas en la piel.
Una alerta que no llegó del hospital
La cronología de los hechos revela fallas en las comunicaciones oficiales. El fiscal explicó que la justicia no se enteró de la gravedad de Ángel por el hospital, sino porque su padre biológico, el señor López, se presentó desesperado en la fiscalía el lunes por la mañana buscando asesoramiento.
Ángel se había descompensado el domingo a las 07:00 hs en la casa de su madre, desde donde fue trasladado de urgencia con dificultades para respirar. «Algún responsable hay», sentenció el fiscal, quien ordenó la investigación de oficio y la autopsia inmediata tras confirmarse la muerte cerebral y el posterior deceso.
Sospechosos bajo control estatal
Actualmente, tanto la madre como el padre de Ángel permanecen en libertad, pero el fiscal aclaró que su situación es delicada: «Están siendo investigados en calidad de sospechosos». Ambos deben mantener sus domicilios actualizados, bajo la advertencia de que cualquier irregularidad podría derivar en una detención preventiva.
Aunque no existen denuncias previas por violencia física directamente contra el niño en el fuero penal, Olazábal reconoció la existencia de conflictos de violencia física y verbal entre los adultos en el ámbito del Juzgado de Familia, el mismo organismo que dispuso que Ángel volviera a convivir con su madre biológica poco antes de la tragedia.
El video del rechazo
La fiscalía también incorporó a la causa videos que circulan en redes sociales donde se vería al niño manifestando su negativa a regresar con su progenitora. «Nuestro trabajo es establecer todas las circunstancias que rodearon el ámbito en el cual el menor estaba bajo cuidados personales», indicó Olazábal, desligándose de las decisiones tomadas en el fuero de Familia pero asegurando que su objetivo es que el responsable de la muerte pague las consecuencias penales.
Por ahora, la ciencia tiene la palabra. Se esperan estudios microscópicos para descartar lesiones de «vieja data» y confirmar si lo que ocurrió en esa vivienda del barrio Moure fue un accidente trágico o un acto criminal que el sistema no supo prevenir.

